En lo que fue un trámite de principio a fin, el Manchester City venció con mucha facilidad y un muy buen rendimiento colectivo a un Bournemouth que no fue más que un espectador de un partido con un solo equipo. El regreso de David Silva y Kevin De Bruyne potenció a un equipo que venía con muchas dudas y así por una jornada más se mantendrá en zona de Champions League pues logró aprovechar el empate del West Ham United ante el Crystal Palace para sacarle 3 unidades de ventaja.
Apenas iniciado el encuentro, quedó en claro que el City iba a ser el protagonista absoluto de las acciones. Manejando la pelota ante la buena presión alta de su rival, los de Pellegrini se acercaron sin problemas a los dominios de Boruc. Con el reloj pasando los 6’, llegó el primer grito de la tarde: Silva lanzó un tiro de esquina al primer palo, Fernandinho anticipó a su marcador y con un toque suave hacia atrás habilitó a Fernando. El ex Oporto remató de volea y el balón ingresó muy lejos de las manos del portero para el 1-0 parcial.
El cuadro de Eddie Howe no resignó su propuesta atrevida y se acercó al empate con un centro que King no pudo empujar debido a la buena respuesta de Caballero con los pies dentro del área chica. Con el trámite un poco más parejo, a los 11’ los Citizens se encargaron de acallar dudas con un verdadero golazo: De Bruyne presionó, recuperó cerca del área y tocó con Agüero que filtro con un lujo la pelota para Silva dentro del área; el español controló y tocó hacia atrás con De Bruyne que sin dejar picar el esférico remató al palo derecho convirtiendo el segundo de su equipo.
Con el 2-0 en menos de veinte minutos, el City siguió con su propuesta aceitada, avanzando sin cesar a pura triangulación y juego en corto con mucha velocidad. El Bournemouth apostó a cerrar sus dos líneas de cuatro cerca de su arco para no recibir más goles y tratar de abrir al rival con un contragolpe.
Pero fueron los de Pellegrini quienes avisaron nuevamente, con una buena jugada de Silva, que abrió con Clichy para que el francés habilite a De Bruyne y el belga saque un disparo muy potente que salió un metro por encima del larguero. Los de celeste estaban teniendo una de las tardes más tranquilas de una segunda mitad de temporada para el olvido en Premier League, haciendo circular la pelota por todo el campo de juego y presionando en superioridad numérica en cada jugada ofensiva y defensiva.
La exhibición de contundencia continuó en la cuarta llegada concreta del City a los 19’: Navas llegó a toda velocidad por la derecha, rescató una pelota que parecía perdida, centró pasado para Agüero y el Kun con un cabezazo a contrapierna puso el lapidario 3-0. La ventaja no llevó a los de Pellegrini a bajar el ritmo, aunque las posesiones comenzaron a ser un poco más largas para así poder dosificar un poco el aire.
Las triangulaciones, con un Silva notable, se realizaron tanto por las bandas como por el centro y a los 25’ casi llega el cuarto gol: Silva recuperó una pelota en la medialuna, tocó con Fernandinho y este remató al larguero superando la estirada de Boruc. Salvo una muy buena jugada del Bournemouth, en la que Caballero le volvió a ahogar el gol a King bajo los tres palos, no hubo más acción durante una primera mitad fenomenal de un Manchester City lúcido y eficiente.
La segunda mitad comenzó con una gran jugada de Agüero, que tras enganchar desde la banda izquierda hacia el medio cambió de frente para De Bruyne y el belga con un disparo cruzado sensacional generó una gran tapada de Boruc. Unos segundos después, el Kun tuvo el gol en sus pies pero disparó bastante ancho tras capturar un rebote cerca del área.
Lo poco que intentaba un Bournemouth demasiado pasivo, llegaba desde los pies de Gradel y con el esfuerzo de King contra una defensa muy sólida. Luego de que Francis despejase dos centros de mucho riesgo al corazón del área, Kolarov reemplazó a De Bruyne en el City, con Pellegrini ya pensando en el choque ante el PSG.
Las variantes continuaron con el regreso de Sami Nasri a las canchas luego de una extensa ausencia por lesión. Silva le dejó su lugar tras una actuación de lujo que probó lo necesario que es el ex Valencia para este equipo. Agüero rompió líneas nuevamente, tocó hacia el costado con Kolarov y el disparo del serbio fue tapado por un atento Boruc.
Iheanacho entró por Agüero en el cambio final de Pellegrini y los minutos transcurrieron sin que nada sucediese más que el dominio total de un City cómodo y descansando con la posesión. Cuando quedaban segundos para la finalización del partido, Kolarov recibió de un lateral, encaró a puro regate y potencia, entró al área y sacó un impresionante disparo cruzado que se clavó en el ángulo izquierdo de portería para sellar el 4-0 definitivo.
Si bien el Bournemouth no es un equipo con los mismos recursos económicos e individuales que el Manchester City, lo cierto es que el cuadro de Manuel Pellegrini necesitaba recuperarse luego de cuatro jornadas sin victorias. Y debía hacerlo jugando de esta manera, demostrando que todavía el estilo que el entrenador le imprimió al equipo desde su llegada sigue vivo, algo para lo que jugadores vitales como David Silva, Kevin De Bruyne y Sergio Agüero deben estar en forma y afilados en lo futbolístico. La victoria fue muy clara y podría haber sido por una diferencia mucho más amplia, pero el mensaje fue mucho más nítido aún: nunca hay que dar al City por muerto.
Ficha Técnica
AFC Bournemouth (4-4-2): Boruc; Smith (Elphick), Francis, Cook, Daniels; Ritchie, O’Kane, Surman, Gradel (Gosling); Grabban y King (Pugh). Entrenador: Eddie Howe.
Manchester City (4-2-3-1): Caballero; Clichy, Mangala, Otamendi, Zabaleta; Fernandinho, Fernando; De Bruyne (Kolarov), David Silva (Nasri), Navas; Agüero (Iheanacho). Entrenador: Manuel Pellegrini.
Amonestados: Fernando (MANC).
Expulsados: No hubo.
Goles: Fernando 7', Kevin De Bruyne 12', Sergio Agüero 19' y Aleksandr Kolarov 90+3' (MANC).
Árbitro: Robert Madley.
Estadio: Vitality Stadium (AFC Bournemouth).
*Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)




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