Manchester City 3-1 Everton: Talento y jerarquía para llegar a Wembley



En un partido muy luchado y emocionante hasta el final, el Manchester City logró imponer la diferencia de jerarquía individual y colectiva existente entre su plantilla y la del Everton. La noche no comenzó bien en el Eitihad Stadium, pero con el correr de los minutos, la mejor cara del cuadro dirigido por Manuel Pellegrini comenzó a aparecer para llevarse en una ráfaga esta segunda semifinal de la Capital One Cup y ganarse su pasaje a Wembley donde lo espera el Liverpool de Jürgen Klopp.




El local salió a presionar desde el segundo inicial, con una buena pelota de Silva por el costado para Agüero que fue trabado por un defensor antes de poder lanzar el centro. En los primeros minutos, con el Eitihad hecho una caldera, los Citizens adelantaron a sus laterales y posicionaron a los mediapuntas a pocos pasos del área para ahogar a un Everton confundido. El visitante respondió con un fantástico contragolpe liderado por Deulofeu, pero tras llegar al fondo demoró una eternidad en tocar con Lukaku al medio y fue cruzado por Clichy a tiempo.

Tras un comienzo frenético, el partido se emparejó y bajo de ritmo, con el local haciéndose de la posesión del balón y el visitante replegado algunos pasos por delante de su área para salir en velocidad o con Deulofeu o con Barkley. Yaya Touré lanzó un gran balón vertical para Sterling, pero Robles se anticipó al ex Liverpool y logró evitar que la jugada pasase a mayores. La línea de fondo del Manchester City logró repeler los avances el Everton, que trató de ganar metros en el campo de juego para no envalentonar demasiado a su contrincante. 

La estrategia no funcionó pues el City solucionó el tránsito lento en el mediocampo desprendiendo del doble pivote a Delph para que se sume en ataque tanto por el centro como por la banda. Instalado en tres cuartos de cancha, el cuadro de Pellegrini llegando a los 15' dejó en claro que el primer gol del partido estaba cerca. Pero los Toffees siguieron generando peligro: Lukaku pivoteó con Deulofeu en el círculo central y picó al medio del área, el catalán abrió con Barkley y el volante lanzó un buen centro que el belga no llegó a empujar por muy poco. 

Pero a los 18', Barry jugó en corto con Barkley y Otamendi y Demichelis dejaron el espacio suficiente como para que el inglés recorriese sin presión encima y convirtiese un verdadero golazo con un disparo inatajable para Caballero que ingresó pegado al parante derecho. El 1-0 ponía a los de Martínez 3-1 arriba en el marcador global, pero lejos estaba el City de rendirse: Sterling se armó su espacio por la derecha, enganchó hacia el medio y su disparo rasante fue tapado por Robles sin problemas.

Los roles se invirtieron tras el gol, con los de azul oscuro manejando la pelota de lado a lado, buscando abrir espacios entre los ahora cinco jugadores que el local apostó en los dominios de Wily Caballero. Zabaleta rompió por el costado, se conectó con Silva por el medio y el español de primera habilitó a Yaya Touré que a máxima velocidad sacó un tremendo remate que se fue apenas alto. En la jugada siguiente, Agüero lideró el embate, su disparo fue bloqueado por un rival y el balón le quedó suelto a Fernandinho en la medialuna. El brasileño le pegó mordido a la pelota, esta se desvió en Baines y descolocó a Robles, ingresando por encima suyo para hacer estallar al Eitihad. 

Con el 1-1 el partido volvía a abrirse y la estabilidad del Everton no estaba en absoluto asegurada. Ya con 25' en el reloj, un buen lanzamiento frontal para Agüero fue cortado milagrosamente por Baines antes de que el ariete quedase cara a cara contra Joel Robles. Las líneas del Everton no se retrasaron sino que redoblaron la presión sobre la salida del City a pesar de contar ya con una exigua ventaja en el global, con Barkley y Deulofeu tratando de imponer su velocidad por los costados. 

Tanto Demichelis como Otamendi se vieron obligados a realizar complicados y oportunos cruces ante el incesante avance de un rival convencido de que podía liquidar el partido antes de irse al descanso. En una jugada aislada, sobre el minuto 36', Silva tocó con Agüero y el argentino sacó un impresionante derechazo cruzado que reventó el parante izquierdo y terminó en manos de Robles, acción que le hizo perder solidez a los Toffees y le dio confianza al City. 

Un muy buen centro de Deulofeu al punto penal para Lukaku fue cruzado por un Demichelis muy preciso y activo, a cinco minutos del pitazo. Enmarcado dentro de un partido con mucho ritmo, no fue extraño ver al Everton una vez más con el balón y llegando con peligro hasta tres cuartos. Deulofeu tuvo un buen tiro libre en sus pies, pero su disparo salió por encima del larguero sin hacer mosquear siquiera a Caballero. 

Tanto Sterling como David Silva y Yaya Touré mostraron mucha predisposición y aplicación táctica durante el retroceso, por lo que los intentos siempre con la pelota al ras del suelo de parte del visitante no progresaron más allá de zona de golpeo. Otra buena jugada de Silva en velocidad terminó con un pase preciso para Agüero que no se pudo sacar de encima a Jagielka y Robles atrapó sin problemas. Ya en el minuto de descuento, la acción se repitió ahora de la mano de Sterling, pero el diez Citizen no pudo una vez más con la férrea marca de Jagielka para ir al descanso con un 1-1 más que aceptable.




Desde el vestuario, el Ingeniero Pellegrini buscó darle mayor velocidad y frescura en ataque a su equipo con la salida de Delph y la entrada de Jesús Navas. Pero apenas dos minutos dentro de la segunda mitad, Barkley tomó a pierna cambiada a la defensa local y tocó filtrado para Deulofeu que definió cruzado ante Caballero. El portero argentino lo esperó sin ceder un centímetro siquiera y tapó su disparo a puro reflejo para mantener con vida a su equipo. Los de Pellegrini respondieron con una muy buena jugada colectiva de punta a punta, con Silva habilitando - tras pase de Touré- desde la banda a Agüero y el ariete pegándole muy mal al esférico que salió demasiado alto. 

El esquema del Manchester City era un claro 4-2-1-3, con el doble pivote inamovible, David Silva como enganche clásico en tres cuartos y con Sterling, Agüero y Navas oficiando de delanteros. Una propuesta por demás arriesgada y ofensiva que era contrarrestada por el híbrido entre 4-2-3-1 y 4-4-2 planteado por Roberto Martínez en el cuadro de Liverpool. Una fantástica jugada de Zabaleta llegando hasta la línea de fondo dentro del área culminó con una palomita estéticamente perfecta de Silva bajo el arco que se estrelló en el parante más lejano para frustración de un City que merecía como mínimo el segundo gol.

El trámite era infartante, sin dejar tiempo para bajar la mirada, con una marcha fenomenal de parte de los dos equipos. En una nueva jugada sensacional del City, Silva llegó por la banda y Agüero no pudo empujar al gol por milímetros. En la continuidad, Sterling quedó con un balón suelto de cara a puerta pero su disparo fue bloqueado justo a tiempo. El avasallante juego del local preocupó a Martínez que sacó a Deulofeu y a Osman para meter en su lugar a Koné y a McCarthy dejando un 4-4-2 mucho más claro con Koné y Lukaku de puntas y las dos líneas de cuatro bien apretadas.

Tras ese vendaval, los de Pellegrini siguieron yendo al frente sin parar, llenando las bandas con las parejas Zabaleta-Sterling y Silva-Clichy, abrumando a una defensa que debió ser auxiliada en exceso por los cuatro volantes centrales. El chileno leyó el partido a la perfección esta vez y sacó a Yaya Touré para hacer ingresar a Kevin De Bruyne. Con tres jugadores tan hábiles como veloces en el manos a mano, los Citizens configuraron un 4-1-3-2 con Fernandinho como mediocentro, Silva un poco más retrasado, Navas como falso interior y De Bruyne en la delantera junto al Kun Agüero.

La renovada presión alta del Everton le dio un poco de aire, en un segundo tiempo demasiado bajo pero que hasta el minuto 68' lo tenía como el segundo clasificado a la gran final. Pero la alegría no duró demasiado, ya que a los 70', Sterling trepó a pura electricidad por el costado tras pase de Clichy, centró atrás perfecto para De Bruyne y el belga definió de primera con mucha calidad bien lejos de las manos de Joel Robles. El 2-1 dejaba todo igualado, pero lo que estaba claro era que el local no quería ir más allá de los 90'.

Sin salir de zona de golpeo, con casi todos sus jugadores bien cerca del arco rival, el City volvió a arrinconar al Everton y logró su cometido a pocos minutos de haber conseguido la ventaja. De Bruyne lanzó un centro muy práctico al medio del área, Agüero dio el paso atrás para evitar a Jagielka y a Funes Mori y con un cabezazo magistral puso la pelota pegada al palo para liquidar el partido en un Eitihad más que en llamas. 

Dos goles abajo, Martínez quemó naves con la entrada de Coleman por Stones para terminar el partido jugando mano a mano contra la defensa rival. Pellegrini movió el banquillo también, haciendo entrar a Fernando en lugar de David Silva para jugar con tres volantes centrales y tres atacantes definidos. El Everton no tiró la toalla a pesar de tener todo en contra y con dos envíos peligrosos asustó al City, pero ninguno de ellos llegó a buen puerto por la muy buena labor de Caballero. 

Un gol de los Toffees hubiese sido suficiente como para extender el sufrimiento por media hora más, pero entre el portero y una atenta línea defensiva lograron reducir los desesperados avances de parte de un rival que no mostró ni un cuarto de lo exhibido en el primer partido en el Goodison Park. La lesión de De Bruyne, que dejó con diez hombres a un equipo agotado y sin cambios disponibles, y una situación en la que Koné no pudo definir muy incómodo y bien tapado por Caballero cerraron un partido por demás intenso, emotivo y muy bien jugado por el Manchester City.




Con el merecido triunfo por 3-1, el equipo de Manuel Pellegrini logró revertir la serie ante un muy duro Everton que no dejó de buscar el gol salvador hasta el final. Un duelo, otro más en muy poco tiempo, digno de la Premier League que depositó al Manchester City en la gran final de la Capital One Cup a jugarse en Wembley frente al Liverpool. 





Ficha Técnica:

Manchester City (4-2-3-1): Caballero; Zabaleta, Demichelis, Otamendi, Clichy; Fernandinho, Delph (Navas); Sterling, Yaya Touré (De Bruyne), David Silva (Fernando); Sergio Agüero.     Entrenador: Manuel Pellegrini.

Everton (4-2-3-1): Robles; Stones (Coleman), Jagielka, Funes Mori, Baines; Barry, Cleverley; Barkley, Osman (McCarthy), Deulofeu (Koné); Lukaku.     Entrenador: Roberto Martínez.

Amonestados: Otamendi (MANC); Cleverley, Baines (EVE).

Expulsados: No hubo.

Goles: Fernandinho 24', De Bruyne 70', Agüero 77' (MANC); Brakley 18' (EVE).

Árbitro: Martin Atkinson.

Estadio: Eitihad Stadium (Manchester City). 
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